Yunieski Maya tiene talento de Grandes Ligas

11-09-2009

Por UZIEL GOMEZ
Especial para El Nuevo Herald

Quiero escribirles del Yunieski Maya que vi lanzar en el Petco Park de San Diego ante Japón, en el II Clásico Mundial de Béisbol.
Maya, como sabemos, está fuera de Cuba. En marzo estuvo en Estados Unidos, en julio intentó salir con su señora e hijo por la costa sur de Pinar del Río, lo atraparon, lo metieron preso, lo soltaron. Y esta semana logró el primer capítulo de su sueño. Le falta, aún, el reencuentro familiar, y la firma con un equipo de Grandes Ligas.
Para eso salió. Para eso se arriesgó. Para eso dejó a su señora e hijo en la isla bella. El se quiere probar en la mejor pelota del mundo. La Serie Nacional le quedó chica. Es un hecho. En la última temporada fue seleccionado el mejor lanzador derecho del Todos Estrellas con 21 votos de 33.
Su 2.22 de efectividad y 13-4 de la temporada 2008-2009, cerró una carrera estelar que comenzó en la serie de 2003-2004 con una carrera limpia en 10 entradas y dos victorias sin derrota.
El derecho, como me contó el entrenador pinareño Román Suárez, no pasó por la EIDE ni la ESPA. De las provinciales brincó a la Nacional. De ser un muchacho pegado como un chicle al equipo de Pinar, se convirtió en el lanzador estelar de Pinar, de Cuba, de una nación.
El 19 de marzo pasado escribí sobre ese partido que le lanzó a Japón. "El pinareño Maya estuvo excelente, intachable, con envidiable control, una recta que llegó a 93, la mantuvo en 91, con excelente ubicación de la curva y el slider, bajos y esquinados. El error de Céspedes en el cuarto con ese fly que le saltó del guante liquidó el partido. Las dos carreras fueron suficientes. Cuba nunca se repuso. Después vino el desfile de modas de Higinio".
¿Es Maya un lanzador de Grandes Ligas?
En mi opinión, sí. Es de Grandes Ligas. Tiene condiciones y recursos para ser un abridor regular en Grandes Ligas. Lo ideal, lo recomendable, sería que en la temporada 2010 tenga puesto un traje de la MLB. Así tendría toda la pretemporada para ponerse a punto, recuperar su estado físico y conocer el teje y maneje del nuevo país, de la nueva liga, los hábitos, códigos, cultura y demases, factores subjetivos en un inmigrante que inciden tanto como los objetivos.
Clave será firmar con un buen agente que le consiga un contrato adecuado. Como él fue una figura del equipo Cuba, es conocido internacionalmente y debería despertar el interés de los equipos de la Gran Carpa.
En la encuesta que hicimos en el blog Terreno de Pelota, el 51% de los lectores opinó que debe ser utilizado como abridor. Yo también comparto esa idea, aunque a su favor juega su versatilidad. Tiene los recursos, control, coraje y parsimonia necesaria de un relevista, incluso, de un cerrador, y tiene la resistencia probada de un abridor. Será fundamental mantener la salud de su brazo.
Maya no tira las 95 millas sostenidas de Báez, pero tiene más recursos, control y variación de lanzamientos. Tampoco tiene el repertorio y experiencia de Contreras, pero tiene más coraje y fuerza. No tiene la astucia de Liván, de El Duque, pero sabe qué tirar, dónde, cuándo y ante quién. Lo definiría como un tipo ecuánime en la lomita de los sustos, que está en control de la situación, por grave que sea.
Los próximos meses serán cruciales en la nueva vida de Yunieski, de 28 años. Ahora me viene a la mente cuando me tomé la foto con él en el Petco Park, mientras entrenaban horas antes del partido con Japón. Gustoso se tomó la foto. No hablamos mucho. Le di las gracias, y me pareció estar al lado de un tipo de pueblo, de barrio, un tipo tranquilo que disfruta su trabajo.
Sé que lo volveré a ver. A través de la tele viéndolo lanzar por algún equipo MLB, o quizás en alguna entrevista contando su nueva vida.
Maya salió de Cuba (y eso es un dato relevante) siendo el lanzador 1-2 del equipo nacional, junto a Vera. Iba camino de ser el número uno por su talento probado.
Es mi deseo (y estoy seguro que también de millones de compatriotas) que Maya logre su sueño, y que nos permita soñar con él.

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